| El
Limonero:
Proviene
de ciertas zonas del norte de la India, el limonero,
árbol del que se obtiene el limón, fruto
de gran importancia económica, fue introducido
por los árabes en Europa durante la edad media
y desde entonces constituye uno de los principales
cultivos de la región mediterránea.
El limonero (Citrus limón) es un árbol
de hoja perenne de la familia de las rutáceas,
emparentando con el naranjo y el limero. Es de pequeño
porte y no suele superar los cinco metros de altura.
Sus hojas son coriáceas (de consistencia recia
y flexible), ovaladas y de borde dentado. Las flores
son blancas, con tonos rosados o púrpuras en
los bordes, y exhalan un suave aroma. Los frutos,
los limones, son ovalados o elípticos, de color
amarillo, y tienen una piel rugosa de la que se extrae
la esencia de limón, utilizada para preparar
jarabes y tinturas y también como aromatizante.
Debido al sabor ácido del limón, éste
no se consume directamente, como ocurre con otras
frutas, sino que se usa especialmente para preparar
zumo y otras bebidas refrescantes, como ingrediente
de repostería y para aromatizar comidas.
Su pulpa es rica en ácido cítrico y
en vitamina C y se utiliza para combatir el escorbuto,
afección que causó estragos en otros
tiempos entre las tripulaciones de los barcos que
realizaban largos viajes durante los cuales no se
ingerían alimentos frescos.
El cultivo del limonero requiere climas suaves. En
sus primeras fases de desarrollo, los árboles
se plantan en el huerto cuando tienen uno o dos años;
los limones se recogen aún verdes y se guardan
en cuartos oscuros, bien ventilados y húmedos,
hasta que hayan madurado
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