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Noche del dia
Cruchaga, Andre

NOCHE DEL DÍA
André Cruchaga

«Lo real siempre nace con la luz imprevista»

Danza tenebrosa de las sombras

Las hojas dejan de crujir cuando la realidad

Escribe sobre las pupilas de su masa negra

Las sombras cambian          los acentos son leves

El hollín de los tabancos se hace patente

La luna crece en las ruinas del subconsciente

Anochece en el día sobre calles intransitables

Aunque los brazos invoquen pájaros

Y se vuele sobre ellos devorando ramas

Cuerpos espiando su propia desnudez maltrecha

Dioses de barro sin palabras audibles

Entrada la noche los cuerpos se horadan

Se refugian  se carcomen se arañan

Emergen duelos de ríos y trementina encendida

Un taller de sueños abre el fuego:

Para los amantes la noche es un santuario

Para leer la yedra líquida del agua 

Deshilvanar las espaldas  quitarle el hipo a la lluvia

Y desarticular con el ápice de la lengua las sienes

 Para otros  que no enfrentan el sosiego

La noche es una constante para beberla en los costados

Extraña botica de la intemperie

Crema del terror con cutis de hampa

Asfalto del terror donde el olvido es recuerdo

Y la dicha un residuo de la memoria

Para otros quizá sea místico paraguas

Imagen para esquivar las taquicardias del poder

Sacar las manos y hacer gestos felices

Para otros importa muy poco la noche o el día

Pero entrar a ella es sentarse en los armarios del tiempo

Trazar caracolas con tinta china

Abrir las ventanas que nos sostienen

Rasgar la oruga de los fantasmas

Ver los efectos del paisaje a contraluz

Y la geometría de los sueños sobre el granito

La noche es pues ver la luz de otra manera

A menudo tan antigua como la herrumbre

La luz es ver la noche entre matorrales

Recostada sobre las crestas de la espuma

Ambas se resisten al hábito y al instante

Porque encarnan múltiples destinos y congojas

Porque son cuando se apagan o encienden

Un extenso asombro de contrastes

Porque son para perderse como una braza en el agua

O un pájaro en la hojarasca.